Volver a los recursos
Sostenibilidad y ACV Publicado originalmente: 9 de abril de 2020 Actualizado: 3 de noviembre de 2026

Cómo las características de los productos pueden orientar la eficiencia en el uso de recursos

La eficacia de estrategias como prolongar la vida útil, compartir, reutilizar o reciclar depende de las características del producto y de su contexto de uso.

Las estrategias circulares dependen del contexto

La economía circular reúne distintas estrategias para reducir el consumo de recursos y evitar pérdidas a lo largo de los ciclos de vida. Reducir, reutilizar y reciclar son principios útiles, pero no constituyen una receta universal: su eficacia depende del tipo de producto, de cómo se utiliza y de las condiciones reales de recogida, reparación, reutilización y reciclaje.

Böckin et al. (2020) analizaron estudios de análisis de ciclo de vida y de flujos de materiales para comprender qué características físicas de los productos influyen en la eficacia de las medidas de eficiencia de recursos. Entre ellas se encuentran la durabilidad, la frecuencia de uso, el consumo de energía o materiales auxiliares durante el uso y la funcionalidad que permanece al final de la utilización.

No existe una medida adecuada para todos los productos

  • Productos duraderos: prolongar su vida útil puede ser relevante, junto con mejoras en la producción y la gestión del fin de vida.
  • Productos activos: cuando consumen energía o materiales auxiliares durante el uso, reducir ese consumo puede aportar más beneficios que limitarse a prolongar su vida útil.
  • Productos de uso poco frecuente: compartirlos puede aumentar su utilización y evitar compras adicionales. El beneficio depende, entre otros factores, del transporte y de la intensidad adicional de uso.
  • Productos con funcionalidad restante: la redistribución o reutilización por otra persona puede aprovechar la función que aún conservan.
  • Productos cuyos impactos se concentran en la extracción y producción: evitar pérdidas de materiales a lo largo de la cadena puede ser especialmente importante.

También es necesario distinguir los productos consumibles, como alimentos y detergentes, de los bienes duraderos o los envases desechables. La prolongación de la vida útil no se aplica del mismo modo a todos estos casos.

Cómo puede ayudar el ACV a tomar decisiones

El Análisis de Ciclo de Vida (ACV), junto con el análisis de flujos de materiales, permite comparar distintas configuraciones e identificar desplazamientos de impactos entre etapas. Por ejemplo, un modelo de uso compartido puede reducir el número de productos fabricados, pero aumentar los desplazamientos; el reciclaje puede requerir energía y procesamiento adicionales.

Por ello, la elección de una estrategia debe considerar la función del producto y el sistema completo, no solo una etapa o un indicador aislado. El ACV ayuda a comprobar si una medida mejora realmente el desempeño ambiental en el contexto estudiado.

Referencias y lecturas adicionales