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Sostenibilidad y ACV Publicado originalmente: 14 de octubre de 2020 Actualizado: 3 de noviembre de 2026

Cambio de uso del suelo en el Análisis de Ciclo de Vida

El ACV puede considerar la ocupación y transformación del suelo, pero los resultados dependen del método, la escala y la calidad de los datos.

Por qué importa el uso del suelo

El suelo permite producir alimentos, fibras y materias primas, además de desempeñar funciones ecológicas esenciales. La conversión de ecosistemas naturales, la ocupación prolongada y las prácticas de gestión pueden afectar a la biodiversidad, el almacenamiento de carbono, la estructura del suelo, la erosión y la disponibilidad de agua.

En el Análisis de Ciclo de Vida (ACV), la categoría de uso del suelo busca representar parte de estas presiones a lo largo de la cadena de valor. No se trata únicamente de medir la superficie ocupada: la duración, el uso anterior y posterior y las condiciones locales pueden influir en los impactos potenciales.

Ocupación y transformación

Conviene distinguir dos aspectos. La ocupación del suelo representa el uso de una superficie durante un periodo —por ejemplo, hectáreas de terreno agrícola ocupadas durante un año—. La transformación del suelo representa la conversión de un tipo de uso en otro, como sustituir vegetación natural por terreno agrícola.

Los cambios pueden ser directos, cuando ocurren en el área asociada al proceso estudiado, o indirectos, cuando derivan de cambios en otra parte de la cadena de suministro o del mercado. Su identificación y cuantificación dependen de los datos y de las decisiones de modelización.

Los resultados dependen del método

No existe un único indicador universal de uso del suelo en todos los métodos de ACV. ReCiPe 2016, por ejemplo, incluye indicadores de ocupación y transformación. El método Environmental Footprint de la Unión Europea utiliza un índice de calidad del suelo que agrega propiedades como la producción biótica, la resistencia a la erosión, la filtración mecánica y la regeneración de aguas subterráneas.

Por tanto, los resultados de métodos diferentes no deben compararse directamente sin comprobar las categorías, los indicadores, las unidades, los límites del sistema y las hipótesis. La calidad de los datos geográficos y su representatividad regional son especialmente importantes.

Qué considerar en un estudio

Una evaluación coherente debe documentar la ubicación, la superficie y el periodo de ocupación; distinguir ocupación de transformación; identificar el uso anterior y el actual; y justificar el método de evaluación de impacto elegido. Siempre que sea posible, deben utilizarse datos regionalizados y escenarios transparentes.

La categoría de uso del suelo complementa otras categorías de impacto. Una decisión que reduzca la presión sobre el suelo puede, por ejemplo, aumentar el consumo de energía o agua. La interpretación debe considerar el conjunto de resultados y evitar trasladar impactos de una etapa del ciclo de vida o categoría a otra.

Referencias y lecturas adicionales