GLAM: orientación global para indicadores y métodos de EICV
La evaluación de impacto del ciclo de vida (EICV) transforma los resultados del inventario de ciclo de vida en indicadores de posibles impactos ambientales. Sin embargo, la diversidad de métodos, factores de caracterización y supuestos puede dificultar la comparación entre estudios y la interpretación de los resultados.
La iniciativa GLAM (Global Guidance for Life Cycle Impact Assessment Indicators and Methods) fue lanzada por la Life Cycle Initiative para promover un mayor consenso científico y una orientación global sobre indicadores y métodos de EICV.
De la armonización por categorías a un método integral
Las primeras fases abordaron categorías de impacto específicas, como cambio climático, material particulado, uso del agua, uso del suelo, acidificación, eutrofización, toxicidad y recursos. La tercera fase buscó avanzar hacia un marco más amplio que incluyera clasificación, indicadores de punto medio y punto final, normalización y ponderación.
El desarrollo contó con expertos de distintas regiones y consultas a la comunidad científica y otros grupos de interés. El objetivo no es detener la investigación ni la evolución metodológica, sino ofrecer una base global coherente, respaldada por evidencia científica y documentación transparente.
¿Qué ha cambiado desde la publicación de 2021?
El trabajo ha avanzado mucho más allá de la fase descrita en el artículo original. Tras el desarrollo y las consultas a expertos, los factores beta se presentaron para debate en 2024 y GLAM 1.0 se lanzó en octubre de 2024. En 2025 se recogieron nuevas aportaciones para preparar una actualización integral. La fase de stewardship, iniciada en 2026, busca mantener el método como una referencia científica viva.
¿Por qué es importante para los profesionales del ACV?
La orientación global puede apoyar la selección de métodos, la documentación de decisiones y la interpretación de resultados. No obstante, la idoneidad de un indicador depende del objetivo y alcance del estudio, la calidad de los datos y la relevancia ambiental y geográfica de la categoría evaluada.
GLAM es un paso importante para mejorar la coherencia de la EICV, pero no elimina la necesidad de transparencia metodológica ni de revisión crítica por parte de los profesionales.
