El acceso seguro y sostenible a determinadas materias primas es una preocupación importante para la industria y los gobiernos. Materiales como el litio, el cobalto, el grafito, las tierras raras y el niobio se utilizan en distintas cadenas de valor y pueden estar asociados a riesgos derivados de la concentración geográfica de la oferta, la disponibilidad y las condiciones de extracción y procesamiento.
Los inventarios del ciclo de vida pueden aportar información sobre los flujos de materias primas fundamentales presentes en productos y procesos. Estos materiales pueden aparecer como insumos, componentes, coproductos o en flujos de residuos y emisiones. Por ello, su identificación requiere definir cuidadosamente el objetivo y el alcance del estudio, evitando que materiales relevantes queden excluidos mediante criterios de corte.
El ACV también puede apoyar el análisis de alternativas de sustitución de materiales, eficiencia en el uso de recursos y reciclaje. El origen de los materiales y la calidad de los datos son importantes para interpretar los resultados: la información específica de la cadena de suministro puede revelar riesgos que los datos genéricos de segundo plano no muestran con el mismo nivel de detalle.
Desde la publicación del texto original, la Unión Europea ha actualizado su enfoque. El Reglamento Europeo de Materias Primas Fundamentales (Reglamento UE 2024/1252) establece un marco para reforzar el suministro seguro y sostenible y distingue entre materias primas fundamentales y estratégicas. La evaluación europea de 2023 identificó 34 materias primas fundamentales; para aplicaciones actuales deben consultarse la lista y los criterios oficiales.
El ACV no sustituye una evaluación específica del riesgo de suministro. Sin embargo, puede aportar información ambiental y sobre flujos de materiales para comprender dependencias, comparar opciones y apoyar estrategias de eficiencia en el uso de recursos.
